Mermelada de kumquat, o como pasar de... a....

Va para tres primaveras que mis padres me regalaron un árbol kumquat, unas mininaranjillas de sabor amargo que, suficientemente, crece en una maceta de tamaño mediano.

Hace ahora un año que recogí la primera cosecha propia, poco menos de 1kg de frutos del mismo nombre que, como los pimientos del padrón, unos amargan y otros no. Entonces, algunos dejé en el árbol a modo decorativo y terminasen de madurar y otros que recolecté, y que matinalmente iba consumiendo a razón de tres o cuatro unidades diarias.

Primera recolecta en enero de 2015
Este año, la cosecha ha sido mayor, el doble diría yo. El árbol habrá crecido unos veinte centímetros y sin haberlo podado nunca sus ramas crecen desordenadamente. 
Árbol en noviembre
Recolecta de frutos en Diciembre 
Una vez recogidos los frutos seguí el protocolo del año pasado, acompañar mi desayuno con varios kumquats en crudo, pero viendo que algunos empezaban a "pochar" decidí pasar al plan B, siguiendo  el consejo de algunos amigos tras poner la foto del árbol en facebook: mermelada de kumquat.

Siguiendo una receta de las varias que se pueden encontrar en internet, tras casi tres horas de elaboración, entre limpieza, triturado, cocción y envasado, la primera tostada de los kumquat de mi árbol, quedó así:

Y desde entonces y hasta que se acabe, cada mañana desayuno un par de tostadas, y riego y mimo el árbol cada día esperando la próxima cosecha.

Comentarios

Pedro Delgado Fernández ha dicho que…
Jaja, con una etiqueta bonita, ya tienes qué regalar en Reyes. Si sigues doblando la producción, resérvame un bote para el año que viene.
Un abrazo.
¡Y que se porten bien mañana los Reyes!

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